Se realizaron en todo el país las Elecciones Internas Primarias Obligatorias dando como resultado un impactante triunfo de la actual presidente Cristina Fernández de Kirchner cosechando poco mas del 50% de los votos, relegando al segundo lugar tanto al duhaldismo como al alfonsinismo, muy lejos de la presidente en los guarismos. Gran elección de Binner, Rodríguez Saa y Altamira y estrepitoso fracaso de Lilita Carrió. En capital, gran elección de Pinedo a diputados.
El dato curioso de estas elecciones, o el primero, se dio 48 horas antes de votar: ninguna encuestadora dio a conocer sus resultados, quizás ya desalentados por los errores de las elecciones porteñas y santafecinas. La expectativa crecía y el domingo a las 21 horas era el día D.
El primer dato es la cantidad de votantes. En el año 1983, con el regreso de la democracia, se había conseguido una participación del 85,61%. En estas elecciones la participación arañó el 80%. Enorme dato.
El segundo fue la gran diferencia que sacó la presidenta inclusive en zonas donde se suponía se le haría difícil, teniendo en cuenta el el ya largo conflicto que se cree mantiene con el campo. Ejemplos: en Bahía Blanca ganó por 30 de diferencia; en Bragado por el 26%; Carlos Casares por 21 de diferencia; en Chacabuco Cristina sacó 34% de diferencia; en Necochea (pago chico del Momo Venegas) ganó por el 15%.
El tercer dato es el conurbano bonaerense. Allí Cristina también arrasó. La Matanza un 64%; La Plata 40,41; Lanús 52,58; Avellaneda 51,69; San Isidro 31,02; Vicente López 29,07.
El cuarto dato es que también ganó en Capital Federal, con un 30,07 de Duhalde. En este distrito, Cristina también ganó en diputados, pero Federico Pinedo, del PRO, salió segundo reafirmando el liderazgo macrista entre los porteños.
La única provincia que no ganó fue San Luis, donde ganó Rodríguez Saa.
Si tenemos que hablar de los grandes perdedores de la jornada, en este primer análisis relativamente livianito, Duhalde y Alfonsín tuvieron guarismos y porcentajes muy lejos de los estimados y mas lejos de los de la presidenta. Y obviamente la caída libre de Elisa Carrió que apenas superó el 3%. La otra gran sonrisa del domingo se vió en el bunker de Jorge Altamira quien tuvo éxito en su campaña para cosechar 400.000 votos, cosa que superó holgadamente. También en el rubro fracasos, hay que contar a Pino Solanas que no pudo calificar con su formula encabezada por Alcira Argumedo y apenas alcanzó el 0.88% de los sufragios.
Falta definir todavía que pasará a gobernador, aunque todo indica en Buenos Aires que Scioli revalidará títulos y también falta resolver el tema de ñlos intendentes bonaerenses.
Está claro que fueron elecciones internas, pero los votos cosechados por la presidenta marca ya una idea de lo que serán las presidenciales del 23 de octubre. El kirchnerismo no sufrió el desgaste del poder. Y no es un dato menor.
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