El controvertido Secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno tomo días pasados una decisión que, si no se revierte en breve traerá graves consecuencias internacionales severas: bloqueó la llegada de alimentos importados que se fabrican en Argentina. Hay protestas formales de la UE y Brasil.
La Argentina, a través de Guillermo Moreno decidió restringir la venta en supermercados de productos extranjeros que se fabriquen en Argentina.
A través de un comunicado, la UE calificó la medida de "incompatible" con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y del G-20 e "inexplicable" a pocos días de la Cumbre MERCOSUR-UE. "Se ha interpelado formalmente a las autoridades argentinas a propósito de las restricciones a la importación de alimentos anunciadas en los últimos días", sostiene. Y agrega que "tales restricciones, de concretarse, serían incompatibles con la normativa de la Organización Mundial de Comercio y con los compromisos adquiridos por Argentina en el marco del G-20".
La UE señala que "siendo Argentina un exportador neto de alimentos con 22.000 millones dólares estadounidenses de exportaciones por menos de 1.000 millones de dólares de importaciones, dichas medidas resultan además inexplicables a pocos días del posible relanzamiento de negociaciones comerciales entre la UE y el Mercosur". "Por lo expuesto, la Unión Europea llama a las autoridades argentinas a no implementar las medidas anunciadas".
Por su parte Brasil, socio mas importante de Argentina en el MERCOSUR, expresó por medio del canciller, Celso Amorim, "acompaña el asunto con preocupación y por eso instruyó a la embajada en Buenos Aires a expresar ese sentimiento a las autoridades argentinas". Varias empresas brasileras ya habrían elevado sus quejas a respecto.
Mientras tanto, Cristina Kirchner le dió un tibio apoyo la controvertido funcionario y algunos ministros ven de reojo las actuaciones de Moreno, quien dijo que no levantará la medida, pero que analizará “caso por caso”.