Santucho recibió esta tarde los atributos que la distinguen como tal. La Ley había sido sancionada el 13 de diciembre pasado. La diputada Diana Maffia fue la autora de la iniciativa y organizadora del acto realizado en el Salón Montevideo.
En un acto organizado por la diputada Diana Maffía (Coalición Cívica), Blanca Rina Santucho recibió esta tarde en el Salón Montevideo de la Legislatura porteña el diploma que la consagra como Personalidad Destacada de los Derechos Humanos. El acto contó con la presencia de la diputada Rocío Sánchez Andía (CC) y la adhesión de la diputada nacional Fernanda Gil Lozano (CC). La Ley nº 3656 había sido sancionada en la sesión del 13 de diciembre pasado.
Diana Maffía aseguró que "la familia Santucho fue mucho más castigada que otras", por eso destacó el espíritu de Blanca, que "luchó para reivindicar su apellido y el de sus familiares". Por su parte, la homenajeada agradeció la ceremonia y recibió el nombramiento "en nombre de toda la familia Santucho". "Estoy muy orgullosa de la lucha de mis familiares, y le agradezco inmensamente a la diputada Diana Maffía", dijo la flamante Personalidad Destacada de los Derechos Humanos.
Un ejemplo de lucha
Blanca Rina Santucho nació en Santiago del Estero, hija del matrimonio entre Francisco Santucho y Elmina Juárez, y hermana de Amílcar Latino, Raúl Alberto, Carlos Híber, Francisco René, Omar Rubén y Oscar Asdrúbal; y de Mario Roberto, Manuela Elmina y Julio César, fruto del segundo matrimonio de su padre con Manuela del Carmen Juárez.
En 1970 comenzó una persecución policial a la familia Santucho que se tornaría sistemática, debido a la intensa militancia política de algunos de sus integrantes, que tuvo en Mario Roberto, fundador y secretario general del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y comandante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), su mayor exponente. La saga de violencia ejercida por el terrorismo de Estado se inició en agosto de 1972, cuando la primera mujer de Mario Roberto, Ana María Villarreal, fue asesinada en la tristemente célebre “Masacre de Trelew”, y continuó con los asesinatos y desapariciones de Francisco René, Mario Roberto -hermanos de Blanca-, y su sobrina María del Valle; los asesinatos de sus hermanos Oscar Asdrúbal y Carlos Híber; y las desapariciones de su hermana Manuela Elmina, su sobrina Mercedes Elmina y sus cuñadas Cristina Navajas y Liliana Delfino, sumado a la detención a disposición del PEN de otros/as integrantes de la familia.
Luego del golpe militar, Blanca se exilió junto a sus padres y organizó una campaña de denuncia de los crímenes cometidos por la dictadura en la Argentina, y en particular con su familia. Desde Cuba viajaron a Estados Unidos, donde sus padres dieron una conferencia de prensa en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. En diciembre de 1976, Blanca y sus padres viajaron a Europa, donde intensificaron la campaña solidaria con los/as presos/as políticos/as y recibieron el apoyo de distintos partidos, medios de comunicación, de personalidades de la cultura de Francia e Italia y del Papa Paulo VI.
Blanca Santucho regresó definitivamente a la Argentina antes de las elecciones del 30 de octubre de 1983. Allí tomó contacto con organismos de derechos humanos como el CELS, Familiares de Desaparecidos y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos -APDH; y más tarde, con la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas -CONADEP. Tal vez la materialización de este calvario familiar traducido en lucha y testimonio es el libro "Nosotros, los Santucho", escrito por Blanca y publicado en 1997.
Desde hace cuatro años reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tiempo durante el cual se dedicó exclusiva y denodadamente a la búsqueda de los restos de su hermano Mario Roberto, los cuales se encontrarían, según coinciden varios testimonios, dentro de los límites del cuartel militar de Campo de Mayo. Esta misma Casa se pronunció a favor de declarar el apoyo en la búsqueda de los restos de su hermano para darle cristiana sepultura. Mediante la Declaración 118/2008, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró su apoyo, en nombre del derecho a la verdad, a la búsqueda de los restos de Mario Roberto Santucho por parte de su hermana Blanca.
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