El ex Secretario de Seguridad Interior y ex Jefe de la SIDE afirmó ser víctima de una operación persecutoria por parte del gobierno nacional, dijo no conocer a Ciro James y destacó las condiciones profesionales del ex Comisario de la Policía Metropolitana Jorge 'Fino' Palacios. Tuvo un duro cruce con e diputado Marcelo Parrilli.
La Comisión Investigadora Especial (CIE) que indaga sobre las responsabilidades políticas del Poder Ejecutivo en lo concerniente a la Policía Metropolitana (PM) y su puesta en funcionamiento, y los hechos investigados en la causa judicial respecto a escuchas ilegales, realizó ayer una nueva audiencia en la que declaró el Dr. Miguel Ángel Toma, graduado en la Facultad de Filosofía y Teología de San Miguel -Universidad del Salvador, Diputado Nacional mandato cumplido, ex Secretario de Seguridad Interior entre 1998 y 1999, luego Ministro del Interior de la Nación y Secretario de Inteligencia de la Presidencia de la Nación durante la gestión del Dr. Eduardo Duhalde; y actualmente dirige el Centro de Investigaciones y Estudios Estratégicos -CIEE-, con sede en la Ciudad de Buenos Aires.
Durante su alocución tuvo un duro cruce con el diputado Marcelo Parrilli, aunque a decir vedad fue algo mas circense que otra cosa. De hecho ambos, luego de poner las caras de enoje circunstanciales para a foto, se sonreían casi picaronamente.
El ex funcionario comenzó su testimonio ayer al mediodía solicitado oportunamente por la representación parlamentaria del PRO, haciendo referencias a sus antecedentes legislativos, entre los que destacó los consensos alcanzados tras la recuperación de la democracia en la Argentina y el intento de desestabilización 'carapintada', que permitieron sancionar la ley de Defensa Nacional, en el año 1987, la ley de Seguridad Interior en 1992 y en 2001, la ley 25.520, de Inteligencia. Respondiendo a preguntas de los legisladores Cristian Ritondo y Martín Borrelli (PRO), a la luz de la legislación vigente, Toma afirmó que "si no hay una acción de inteligencia dentro de la policía, es dilapidación de esfuerzos e inoperancia".
Con relación a Ciro James, aseguró no tener conocimiento de él sino a través de los medios periodísticos y que "al menos me parece llamativo que se le haya otorgado la baja a los pocos días de haberla requerido. Me extraña porque el trámite habitualmente no es menor a seis o siete meses y si se produce en menos de un mes es porque hubo una decisión que está por encima de lo administrativo". En otro pasaje de su exposición advirtió a los legisladores de la Comisión Investigadora que "cualquier agente de inteligencia sabe que si hace una pinchadura ilegal está condenándose".
Consultado sobre el ex Comisario de la Policía Metropolitana Jorge Fino Palacios dijo que lo conocía desde cuando estaba al frente de la unidad de investigaciones antiterroristas de la Policía Federal Argentina y opinó que fue "excelente en su desempeño", que la opinión también era muy buena de los organismos de seguridad tales como el FBI, la policía alemana, su par francesa e incluso el servicio israelí y que "jamás me consultaron sobre su designación". También admitió conocer a Mauricio Macri y su padre, así como a la familia en general.
A continuación Miguel Ángel Toma ilustró cómo él mismo fue "víctima de persecuciones por parte del régimen kirchnerista" con acciones que alcanzaron también a sus hijos. En ese sentido mencionó haber sido destinatario de seguimientos y armado de operaciones e incluso interferencias telefónicas ilegales el 21 de junio de 2007 mientras mantenía desde Buenos Aires un diálogo con su amigo el ingeniero Ramón Puerta, que estaba en Misiones, situación que denunció ante la comisión bicameral de control de los organismos de seguridad. Aseguró que una de las amenazas fue proferida por un allegado al ministro Aníbal Fernández al que identificó como Marcelo Mayo.
"No acuso a la estructura de inteligencia, sí denuncio las acciones ilegales sistemáticas y permanentes en función de los intereses del gobierno y no del Estado y la Nación", respondió al diputado Borrelli, quien lo consultó respecto a hechos en los que se involucró a dirigentes políticos opositores, como el caso del actual diputado nacional Francisco De Narváez en oportunidad de la última campaña electoral. Toma enfatizó que durante su gestión "no hubo persecución política, ni ideológica, ni racial o por profesión de fe alguna. Sí, hoy hay persecución política", dijo.
"Todas las estructuras de seguridad deberían tener un área de inteligencia en materia de prevención del delito" respondió al diputado Diego Kravetz (Peronista) y, citando los artículos 14 y 15 del capítulo IV de la ley de creación de la Policía Metropolitana sancionada por la Legislatura, afirmó que por ella la Ciudad adhiere a la ley nacional vigente. Señaló también que "la acción de penetración en la privacidad de las personas es cotidiana en Argentina", lo que implica un "funcionamiento institucional con enormes deficiencias. El Estado utiliza las instituciones para vulnerar la ley", sentenció, y más adelante mencionó que "hay una clara intencionalidad de involucrar políticamente a quienes han sido víctimas y no victimarios. Se realizan operaciones de naturaleza política institucionalizada por un régimen de naturaleza autoritaria que utiliza las estructuras del Estado para justificar a Cristóbal López o Lázaro Baez, es decir, en función de los intereses políticos y económicos que el gobierno tiene", afirmó.
En otro pasaje de sus declaraciones, Toma dijo que "existe una gran competencia entre agencias de seguridad e inteligencia; es un dato objetivo que a veces tiene ribetes complejos y esto atenta contra la eficiencia del sistema". Además, expresó que hay un vacío legal para controlar las empresas telefónicas ni existen los mecanismos respecto a los empleados infieles.
Luego la diputada Gabriela Cerruti (Nuevo Encuentro) le preguntó "cómo explica las escuchas realizadas al cuñado de Macri, el señor Leonardo, teniendo en cuenta que considera que hubo una conspiración del Gobierno Nacional, la SIDE y la Policía Federal". El testigo le respondió que sí cree que hubo conspiración del Gobierno Nacional, aunque no vinculó esta acción con las escuchas al familiar del Jefe de Gobierno.
Después de dos horas de prestar declaración, ante preguntas que le formuló el diputado Eduardo Epszteyn(Diálogo por Bs.As.) ratificó su origen como cuadro político y militante, que lo llevaron a la función pública.
De la audiencia realizada en el salón Montevideo situado en la planta baja del Palacio Legislativo, y que fue presidida por el diputado Martín Hourest (Igualdad Social), participaron Diego Kravetz (Peronista), Fernando Sánchez(Coalición Cívica), Marcelo Parrilli (Izquierda Unida), Cristian Ritondo, Fernando De Andreis, Martín Ocampo, Lidia Saya y Martín Borrelli (PRO), Raúl Fernández (Encuentro Progresista), Rubén Campos (UCR),Eduardo Epszteyn (Diálogo por Buenos Aires) y la secretaria Gabriela Cerruti (Nuevo Encuentro). No estuvieronJuan Cabandié (EPpV) y Fabio Basteiro, haciéndolo en su lugar Julio Raffo (Proyecto Sur).