Fue una de las frases del recientemente llegado al país, el Jefe de Gobierno Mauricio Macri, que se reunió con su gabinete en Belgrano en la clásica reunión de los lunes para evaluar fundamentalmente el tema del último derrumbe y la crisis sobre la toma de escuelas.
A la salida de la reunión, Macri charló brevemente con la prensa. Allí dijo que lo de Palermo “es una tragedia muy triste. El sistema de emergencia funcionó muy bien que lograron minimizar los daños. Los controles que tenía que hacer la Ciudad se hicieron. El boliche tenía todas las aprobaciones, lo que hubo acá fue un mal uso de las instalaciones” y también puntualizó que se hacen 1300 inspecciones por mes, cosa que antes no se hacían. También aseveró que “no encuentro motivos para pedir ninguna renuncia”.
Cuando se lo consultó sobre el tema de las escuelas Macri dijo que “no me reuniré con ellos. Solo quieren hacer política. Son escuelas tanto nacionales como de la Ciudad. Está muy politizado el tema. Encima hay colegios protestando y que tienen obreros adentro haciendo trabajos”, concluyó.